viernes, marzo 14, 2014

Kitty

I

Olivia no sólo llegó de un lugar tan lejano
que requiere pájaros o máquinas imposibles para llegar a él
Olivia llegó con algo más imposible
un gato
no sólo cualquier felino
uno imposible también
que se adueñó de todo
hasta de aquello que por naturaleza no tiene dueño
y sus ojos los abre inmensos como si fueran boca
y se tragan la luna entera y todavía tienen hambre,
es tan blanco y -parece- tan manso
como la quietud de la harina antes del pastel
y sus ojos con el color de lo indescriptible
parapadean esa locura secreta.




II

Su nombre es Kitty o Gato
y es un gato
no fue falta de imaginación
o el querer acabar con las peleas por su nombre
se llama gato porque le gusta recalcar lo obvio
-soy un gato y me llamo Gato te agrade o no-
de noche le gusta que la noche sea en realidad noche
porque no hay obscuridad completa sin un gato al fondo
y ahí está él, en el barandal de la terraza
siendo un gato, rematando la adivinanza de la noche,
trágico hubiera sido se llamara Max o Frank
la noche estaría desconcertada
llena de agujeros y lamentos
tanta obscuridad desperdiciada por completo
por no tener un gato de verdad al fondo.

Jorge Santana

2 comentarios:

Brisa dijo...

Cada vez más me gusta la simplicidad, la de la vida, la de las personas a quiénes amo, pero sobre todo la mía propia...

Así que me encanta que las cosas se llamen por su nombre y si no me gusta el que tiene, me invento uno y si no me entienden, vuelvo a su origen. Así todo parece bello y sencillo. Gracias por recordármelo.

:) Un abrazo

Jorge Carrizales dijo...

No conocía esta página, Jorge!!! Gracias por compartirme más de tus líneas